viernes, 6 de enero de 2017

AL OTRO LADO DEL RÍO BRAVO

La frontera

♫ Pancho acaba de llegar del otro lado,
y dicen que ha llegado bien mamón,
que se siente bien gabacho,
que se le hace gacho el barrio,
se avergüenza del lugar donde nació…  
 Pinche Pancho - Charlie Monttana:

Del otro lado del Río Bravo
Mi transculturación es un proceso muy complicado, ya que incluyen muchos aspectos que datan desde la mezcla de culturas de mis antepasados hasta mi mezcla con la cultura anglosajona. También en el proceso tienen mucho que ver mis propias preferencias personales, mi estatus social y mi posición geográfica.
Oceanside

Mis abuelos fueron hijos de la revolución mexicana, mis padres son hijos de la Guerra de los Cristeros nacidos en México; crecieron en un pueblo abandonado por el mal gobierno y donde hasta hace apenas un par de décadas llegó la electricidad. Por ese entonces, el país tenía un conflicto entre la iglesia católica y el gobierno mexicano, ya que la nueva ley de la constitución desfavorecía al clero y a las clases más bajas de la sociedad mexicana. Mis padres como la mayoría de las personas que nacieron en ese periodo, sufrieron la resaca de la revolución, sus precariedades y como consecuencia pasaron su infancia trabajando en las zonas rurales al igual que mis abuelos.
Castillo de los Mormones en San Diego
Cuando mis padres se casaron emigraron al Distrito Federal, una de las urbes más grandes del mundo desconocida para ellos, buscando (como la gran mayoría de las personas) una vida mejor, pero carecían de educación, ya que en su lugar de origen no había escuelas. Mi padre fue obrero en la fábricas y mi madre se dedicó al mantenimiento de su hogar.
La banda discriminada
Mi apellido es muy popular en México, y al parecer se debe a que mis tatarabuelos son de origen mestizo. Mi abuelo contaba de su padre quien tenía ojos negros y que, así como en la familia había gente nopalera con tintes europeos, también había prietos de ojos oscuros y eran parientes de los mayas. Si esos ciudadanos mexicanos que te encuentras en la calle y discriminas por traen sus huaraches y no hablan muy bien español.
Un anuncio en la Metrópoli

Las tradiciones o herencias culturales que dejaron mis abuelos están muy arraigadas en nuestra familia. Una de ellas fue la música ya que él tocaba la guitarra en el patio todos los fines de semana y cantaba corridos de la revolución mexicana y pasaba las horas contando historias que se han pasado de generación a generación. También está muy latente la tradición de reunirse y celebrar las navidades y otras festividades. Ahí en su casa frecuentemente se puede encontrar algún familiar tocando la guitarra en el patio o en el sofá de la sala, echando unas chelas o tomando café. La casa de los abuelos siempre ha sido un punto de reunión familiar los fines de semana. Ya quiero enterrar ese negro pasado, lo quiero olvidar, pero aquí en el gabacho en la radio también suenan los corridos pesados. Por otro lado, el tipo de música que escucho, está influenciado por el entorno en el que me desenvolví fuera del seno familiar.
Rumbo a Los Ángeles, CA
La capital mexicana es una urbe enorme y yo crecí en una de las zonas más pobres de la ciudad en donde la ley del más fuerte prevalece y te obliga a sobrevivir o ser una víctima de su sistema. Yo crecí escuchando rock urbano. Por lo tanto, ha sido difícil acostumbrarme al tipo de música popular que se escucha en Estados Unidos porque yo no sigo la cultura del fútbol americano ni escucho los artistas de moda y sigue siendo un conflicto de resistencia. La escuela fue el despertar de mi conciencia. Con el sacrificio de mis padres, tuve la oportunidad de pasear (no estudiar) la preparatoria popular Tacuba donde el sistema escolar y el entorno social me moldeó como un mexicano de cuidad.
La perrera de la Migra en el retén de San Clemente
En la primaria me enseñaron a respetar la bandera, y en la secundaria descubrí que México es un país en vías de desarrollo, o, mejor dicho, tercermundista como lo catalogó mi maestro de ciencias sociales.
Buscando al Pinche Pancho en el Valle de San Fernando
CONTINUARÁ...